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Santiago, 24 de enero de 2025

Experta española en tratamiento de agua: “Desaladoras son como las estaciones de bomberos, están para cuando se necesiten”

Presidenta de la Asociación Española de Desalación y Reutilización (AEDyR) y con más de 20 años de experiencia en el tratamiento de agua, Bélen Gutiérrez explica cómo ha ido evolucionando la industria de la desalación en su país y las lecciones que le podrían servir a Chile. Gutiérrez será una de las speakers para el Congreso ACADES 2026, llamado “Agua para crecer”.

– ¿Cuándo se comenzó a trabajar en las primeras plantas de desalación en España?

-En España podemos decir que somos pioneros en la materia. La primera planta se construyó hace más de 60 años en las Islas Canarias y desde entonces ha sido un crecimiento continuo.

-En la actualidad, ¿en qué números se traduce?

-Hoy, tenemos una capacidad instalada de alrededor de 5 millones de metros cúbicos y contamos con cerca de 800 plantas que tienen distintas capacidades y distribuidas en distintas zonas del país, sobre todo, en la región mediterránea.

-¿Cómo ha ido evolucionando la percepción pública en España respecto a la industria?

-Esta evolución ha venido más en los últimos años. Desde el punto de vista de comunicación, estamos haciendo un esfuerzo porque nos hemos dado cuenta que cuando la ciudadanía está bien informada puede tener un criterio más adecuado acerca de los recursos y de por qué se usan ciertos recursos en unas zonas y no se utilizan otros.

La desalación siempre ha ido acompañada de falsos mitos. En los últimos años se ha hablando de consumo energético, del concentrado y otros, pero esos falsos mitos es porque se dan datos que están obsoletos.

-Esto alimenta a la oposición. ¿Cómo se ha ido desarrollando esta?

-Efectivamente, al final, en todos los sitios hay oposición, a nivel general, no solo en España. En cualquier industria la hay, pero en los lugares donde la desalación ocupa un papel fundamental en los recursos, esa oposición, cuando no hay otros recursos ni soluciones alternativas, tiene que entender que se trata de un recurso complementario.

-Las plantas desaladoras son como las estaciones de bomberos; ojalá no tuviéramos que utilizarlas nunca, pero están ahí para el momento en que se necesiten.

-¿Para esto es necesario construir las plantas desaladoras antes de los tiempos de crisis?

-Es necesaria una planificación y en base a esta incluir todo tipo de recursos, ya sean naturales y los que llamamos complementarios. Pero, si quieres incluir las desaladoras cuando ya estás en la sequía, vas tarde. Esa planificación tiene que ser previa a esas sequías.

Si no haces la planificación y no construyes desaladoras antes de la sequía, no vas a estar preparado para la siguiente. Cada día que pasa, es un día menos para la siguiente sequía. Que tengan en cuenta los tiempos de construcción de una desaladora, por ejemplo. Solo la construcción de una planta se tarda dos años o hasta tres, depende de la puesta en marcha y demás. Pero ese tiempo no te lo puedes saltar. También, antes hay permisos previos y estudios.

Siempre hemos abogado en realizar estos estudios y los permisos, pero que se agilice la labor administrativa para que los tiempos previos a la construcción no se demoren demasiado. De tal forma, que si nosotros sabemos que se necesita construir una planta, hablemos de 3 años y no de cinco, porque al final esto logra retrasar las inversiones y la seguridad hídrica.

-¿Cuentan con mecanismos para acelerar la tramitación de estos proyectos?

-Aquí el tema de la permisología depende de la situación y del contexto, lo que se conoce como obras de urgencia y de los fondos existentes. Existen obras en España que se han ejecutado en tiempo récord -inferior a los dos años y medio-, donde la permisología se ha realizado de una forma ágil por el tema de la sequía.

-Estamos abogando a que se agilice la parte media del desarrollo de desaladoras. Esto, por la necesidad del recurso y por otro lado para dar seguridad a las empresas,

-¿Qué enseñanzas podría recoger Chile de España en cuanto al desarrollo de la industria?

-Lo fundamental es tener un marco normativo claro y darle una seguridad a las empresas que van a invertir en estas infraestructuras.

-Un ejemplo que podrían sacar de España es el uso del agua desalada en la agricultura, que tiene una labor fundamental en algunas zonas. Hay comunidades de regantes que tienen sus propias plantas desaladoras o hay desaladoras multipropósito, donde una parte de esa producción va a la agricultura.

-¿Qué rol han jugado las desaladoras en las sequías que ha enfrentado España en las últimas décadas?

-Por ejemplo, en la región de Cataluña, incluso hubo restricciones con la sequía de hace dos años y estas fueron menores debido a la presencia de plantas desaladoras. Este ejemplo lo puedo poner en cualquier parte de la región mediterránea.

En estas crisis es fundamental (la desalación). Hay gente que piensa que la desalación viene a disminuir otros recursos, pero viene a complementar y a aumentarlos cuando los recursos naturales escasean.

Efectivamente, debido a la a la crisis sufrida, el propio Estado o las propias regiones son las que han venido a demandar inversiones en plantas desaladoras. La planificación, las ampliaciones de capacidad (de desaladoras) han venido precisamente de la sequía; de ver la necesidad y de darse cuenta de que es necesario estar preparados para poder afrontar otra situación como la que vivimos hace 2 años.

-El rol del Estado ha sido protagónico… 

-Las competencias y la gestión están marcadas por el gobierno central. Hay una inversión del Estado porque así lo marca la legislación española. Nosotros también estamos abogando por otro tipo de financiación. Por ejemplo, en Chile se trabaja con un régimen concesional, donde hay una participación público-privada y es la empresa la que financia la construcción de estas infraestructuras y, luego se recupera la inversión con la tarifa del agua. Eso en España no es habitual.

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